Sogno d’amore” de Marco Galvagni, reseña de Rita Bompadre

RITA BOMPADRE

Sogno d’amore” de Marco Galvagni, reseña de Rita Bompadre

Nos complace compartir con nuestros lectores la reseña que la poeta y crítica literaria Rita Bompadre ha hecho de esta reciente publicación del autor italiano Marco Galvagni. Bompadre ha tenido además la amabilidad de adjuntarnos algunos textos del libro traducidos al castellano.

“Sogno d’amore” de Marco Galvagni (Quaderni di poesia – Eretica Edizioni, 2022) es un canto a la vida, un cancionero destinado al apoyo infinito de la vocación sensorial en la mente y el alma.

El poeta domina la maleable materia del amor, describe una elocuente combinación de imágenes y sensaciones, involucra el encantamiento de las emociones. Marco Galvagni es un profeta del deseo. Alcanza el talento explicativo en el ritmo ardiente de la letra, acompaña la entonación de pura adhesión al enamoramiento e intensidad del alma, en el asombro y calidez de la complicidad.

La oportunidad viva, incondicional, exclusiva de la poesía sustenta la existencia, capta el instante descriptivo en los contenidos estéticos del corazón, del destino, extiende el escenario natural de la iluminación, a través del poder alusivo del mar, la frontera simbólica del cielo, la señuelo de los ojos.

El poeta evoca formas y colores universales, en la inmediatez idílica de símiles acariciantes y metáforas cautivadoras, en la transposición emblemática del lenguaje. Los textos retratan sentimientos persuasivos y retratan halagadoras impresiones de una idealización romántica, en la fantasía onírica de los paisajes interiores. El asombro recurrente del poeta realza el encanto inesperado y amable de la seducción, el cuerpo de la mujer y la transmisión persuasiva del cortejo. El brote amoroso de los versos manifiesta el origen consumado de la pasión, une espiritualidad y carnalidad, en la sensualidad de la espera, en la búsqueda constante del universo de sentido, en el carácter instintivo del inconsciente. Eros, en Marco Galvagni, es siempre una sincera refracción hacia la belleza, un indicador elegante y discreto del horizonte secreto de la voluntad amorosa.

“Sueño de amor” capta la intensidad vital en la escucha exultante del tiempo, en la sabia voz del poeta que se apoya en el encanto original del destino para descifrar la hechizante relación con el mundo. La colección también está compuesta por poemas seleccionados, reunidos en la memoria emocional, con temas intimistas, conectados al instrumento literario de restitución de recuerdos, en el silencio de la nostalgia.

La orientación poética de Marco Galvagni devuelve a la palabra penetrante y estremecedora la energía absorbida en el bálsamo hipnótico de la imaginación, sublima el entusiasmo y la delicadeza de la inspiración, resalta el beneficio de la luz de la tinta arrojada sobre cada página blanca de la vida. El poeta vuelca su fogosa y sabia reflexión sobre la naturaleza humana en el lazo mutuo de la esperanza, admite la vulnerabilidad de la quimera pero sigue saboreando el dulce espíritu del atractivo ritual en la necesidad de amar, en los hilos de un memorable viaje hacia el noble necesidad del placer. La verdad representativa del envolvimiento, la resonancia intuitiva de las enseñanzas del amor, traducen la dirección del acercamiento con los tonos sentimentales del ser: “Porque el amor, mientras la vida nos aprieta, / es simplemente una ola alta sobre las olas”. (Pablo Neruda)

Rita Bompadre – Centro de Lectura “Arturo Piatti” https://www.facebook.com/centroletturaarturopiatti/

Textos seleccionados

El poeta

El poeta es una nube enamorada,
una gota de estrella descendió del cielo,
su palabra es la ola que sube y baja,
palabra en el mar que mueve los barcos con el pensamiento
mancha de luna bañada por los rayos de su sonrisa
un cielo impasiblemente claro
que guarda los sueños de las gaviotas:
vuelan en la noche descendiendo de las estrellas,
salen en la aurora quemando el sol.

Te he visto

Vi un cielo de burbujas
coloreado con trigo amarillo,
del verde de los arbustos,
de rojo amapola.
Vi un espacio
libre para el amor.
Te he visto.

Sueño de amor

Mujer prohibida
carnoso en las hojas del sol
que cavas, después de un exuberante otoño
con las sutiles notas de canto
de tu voz
un baño de música en el manto de nieve de los prados.

Son ahora sombras de la tumba
los viejos amores con corteza de tortuga,
otro nido tiene mi paisaje femenino
temblando con futuras delicias ardientes,
otras ventanas tienen las corrientes de aire –
agitará las sábanas con anhelante ardor.

El paisaje será nuestro,
las nuestras serán las medias que sobresalgan de los cirros,
ni una palma de mi mano estará lejos de ti –
Seré tu palma predestinada,
diosa que se origina en mis sueños,
de mi sueño de amor.

Serás un fruto desflorado,
reina que, agotada, se convertirá
en un torbellino de pasión,
en un armonioso vaivén de cada noche
hijo de mi deseo de amarte
haciendo que te regocijes con mi vellón.

En el amanecer

Te vislumbro desnudo y brillante –
un aguijón de miedo
estalla bajo el firmamento –
un temblor en el cuerpo
su coral
levanta la espuma de la hierba.

Días fúnebres para otras mujeres
arden con fuerza,
la juventud se ha roto,
ahora son sonrisas veladas
arrastrada con caricias –
tendrá los gemidos de la flor bruñida.

El amanecer libera a los pájaros,
palabras de corazón de mármol,
reptiles con ojos de garra –
Construyo la cadena de un puente
invisible como la paja que tiembla con el aire.

En nuestra piel vestida de amor

Podremos respirar
el olor de las estrellas del mar
Oliendo el aroma almizclado de la noche
En nuestra piel vestida de amor

Perderme en la música de un arco iris
tumbados uno al lado del otro en el silencio de la orilla
sumergido en tus colores: carbón de cuervo
como las vías, adornadas – como las nubes del cielo –
por un velo de ébano como el mar de tus ojos.

Vuelo de ensueño en la densa red de pensamientos
en una aurora de colores, acariciada
por la luz del sol, escuchando mis suspiros:
serán latigazos de brisa
en nuestra piel vestida de amor
mientras tú estarás desnuda en mis brazos
y tendrás una sonrisa de estrellas de nácar, brillando con
deseos.

En la arena, hasta los correlimos bailarán con alegría,
la huella de nuestros pasos dejará un rastro de libertad.

Marco Galvagni (Milán, 1967) es poeta, ensayista y crítico literario.

Ha publicado doce poemarios: Nel labirinto (Montedit, Melegnano 2001), L’arcobaleno, ivi 2002, Nel germoglio vergine, ivi 2003 (Premio Nazionale Falesia, Piombino 2004), Il gomitolo dei sogni (ilmiolibro, 2010), Profumo di vita (CTL, Livorno 2016), Gocce di stelle, ivi 2018, I sottili pensieri di canto, ivi 2019, Dieci dolcezze (Puntoacapo Editrice, Savona 2020), Un’orchidea selvaggia (Transeuropa, Massa Carrara 2020) y Le note dell’anima, ivi 2020. En 2021 Luce d’aurora (Eretica Edizioni, Salerno). En 2022 Sogno d’amore (Eretica Edizioni, Salerno), aceptado por la citada editorial sin pago.

Ha realizado varias lecturas, siendo las más relevantes las realizadas en la Casa Merini y la realizada en el Teatro Filodrammatici de Milán con Giuseppe Conte y Tomaso Kemeny, todas ellas en 2016.

Ha recibido numerosos galardones en los Premios Nacionales, tanto por obras publicadas como inéditas, y elogios halagadores de destacados poetas, en particular de Giuseppe Conte.

Diez de sus poemas han sido publicados por la revista nacional Poesia, otros por Liburni Arte e Cultura y otros por diversos blogs literarios; sus contribuciones críticas se encuentran en la revista internacional de arte Le Muse y en el blog literario Semi di Inchiostro.

QUANDO INCROCIO I TUOI OCCHI

Capelli neri come il cielo che fa da manto.

Quando incrocio i tuoi occhi

finestre spalancano le braccia,

tovaglie di neve sfavillano.

Si schiudono i desideri dell’infanzia

per la bramosia cantata in sordina.

Quando incrocio i tuoi occhi

ogni ombra di tema svanisce,

si dissolve il veleno dell’erba dei campi.

Dai rovi nelle ruderi dei templi

sortiscono frutti di fuoco vermigli,

il mosto della terra annega le api.

Quando incrocio i tuoi occhi

si svuota lo spazio siderale,

le onde lambiscono i bagnasciuga

i leoni, le cerve, le colombe

tiepidi d’aria pura

mirano nascere la nostra primavera.

Quando incrocio i tuoi occhi

le pareti scottano di nuova vita,

dentro il nostro letto di natura

è eretto d’innocenza,

sempre più nuda e schiava

d’un eterno gioco di foglie.

IL FIORE DELLE SUE PIUME

Lei contempla le movenze rapide

d’un uomo maturo nei prati,

del suo cuore pieno,

del suo corpo colmo di lei.

L’uomo ripensa contrito

alla cantilena dell’infanzia,

a memoria di dissipata giovinezza.

Ora la metà distinta

di questa coppia

risponde ogni alba

all’erba degli alberi.

Di notte come una stella

lei canta nell’aligero,

fuoriesce nell’aurora dall’ombra

il fiore delle sue piume.

Ora vedo sgargiante

una donna priva di veli notturni

dalla corazza senza smagliature-

è forte e inerme

tra le nuvole delle mie palpebre.

Hai tiepidi capelli

corpo fragrante

volgi il capo al sereno.

Quando nella rosea aurora

si leverà il disco del sole

sorriderà nei miei gemiti.

UN ALBERO

Un vago albero

i cui rami son ruscelli

bevono alla sorgente del sole,

i pesci squamati d’argento

cantano come perle,

padroneggiano i miei capricci.

Poi una donna dalla bocca di fragola,

di rose vermiglie che s’aprono come conchiglie

è fiamma braccata dalla linfa dei desideri,

amante irresistibile impastata di rosa

sotto l’albero rotolandoci

fra carezze di rugiada.

Il suo delirio,

il suo amore ai miei piedi

feriti dagli aghi di pino;

le conchiglie dei suoi occhi corvini,

limpida sotto le sue smagliature-

fucina di tutti i miei sogni.

In questa foresta che brilla

di cento uccelli muti

nella notte dell’albero

sei un fiore bruciato nell’aria erosa,

nessun altro colore ha il sopravvento-

si manifesta in un sentiero di carne.

Distillare le coppe del tuo oro nero

sino all’ultima goccia di sonno.

IN QUESTE RAMATURE

Refrigerio velato di carezze,

gatta randagia dalle orbite di luce,

mare cristallino in cui perdermi,

occhi che palesano la sua mente

sono la frescura di primavera-

il suo cuore apparterrà ad una stella di giada.

Immergendosi nel velo di baci

lei si desterà la notte, sussulterà

stendendo su di me la sua rete di carezze

per stupirsi dello scintillio del mio sorriso

ebbro di gioia come quando-le gote

rosse d’emozione-ne colsi il primo scintillio.

In queste ramature

non veleggiano con piroscafi altri naviganti,

le mie palpebre dischiuse in un sorriso

mostrano il bagliore dell’eco del fuoco-

tu astro sceso per miracolo una notte

dal camino ad illuminare la mia dimora.

Lei sonda la mia mente penetrando nell’anima.

Gli aneliti scivolano in risa di dolore:

squarciano l’aria delle tegole,

l’impotenza altrui con una canzone minerale.

Guarda le tue mani, puoi incrociarle alle mie;

puoi aggrapparti a questo volo di farfalle.

IL SILENZIO ACUTO DEL MATTINO

A mio padre

Ho annodato
a ciottoli levigati
il fluire dei miei ricordi.
Forse era l’aurora cremisi
che si specchiava nei solchi
delle rare onde,
forse la magia
del silenzio acuto del mattino.
Forse la quiete infinita
ed il confluire d’umane speranze
tipici d’ogni alba
in qualunque angolo del mondo.
Forse un po’ di tutto ciò
mischiato all’amore per la vita:
e noi in simbiotica armonia
su quei greti ci trovavamo,
padre,
ed era l’acuto silenzio
delle nostre illusioni,
la genesi
delle nostre buone intenzioni.
Era la folgorante attesa
d’un alito di luce
a farci muovere, padre,
laddove ormai sono avanzate
poche manciate di rena
e l’acqua ha reso canute
persino le amiche conchiglie.

Agosto 2001.

Poesia vincitrice assoluta del Premio Age Bassi-Città di Castiraga Vidardo (LO) 2002.

Pubblicata dalla rivista nazionale Poesia nel 2002.

Particolarmente apprezzata dallo stimatissimo Sig. Giuseppe Conte.

Recensione di Rita Bompadre alla dodicesima silloge “Sogno d’amore” (Eretica Edizioni) 2022 di Marco Galvagni

“Sogno d’amore” di Marco Galvagni (Quaderni di poesia – Eretica Edizioni, 2022 pp.76 € 15.00) è un inno alla vita, un canzoniere destinato all’infinito sostegno della vocazione sensoriale nella mente e nell’animo. Il poeta padroneggia la materia plasmabile dell’amore, descrive una eloquente combinazione d’immagini e di sensazioni, coinvolge l’incanto delle emozioni. Marco Galvagni è profeta del desiderio. Raggiunge il talento esplicativo nel ritmo ardente delle liriche, accompagna l’intonazione della pura adesione all’infatuazione e all’intensità dell’anima, nello stupore e nel calore della complicità. L’occasione viva, incondizionata, esclusiva della poesia, sostiene l’esistenza, coglie l’istante descrittivo nei contenuti estetici del cuore, del destino, estende lo scenario naturale dell’illuminazione, attraverso il potere allusivo del mare, il confine simbolico del cielo, la lusinga degli occhi. Il poeta evoca forme e colori universali, nell’immediatezza idilliaca di carezzevoli similitudini e accattivanti metafore, nella trasposizione emblematica del linguaggio. I testi ripercorrono sentimenti suadenti e ritraggono impressioni lusinghiere nei confronti di una idealizzazione romantica, nella fantasia onirica dei paesaggi interiori. La meraviglia ricorrente del poeta esalta il fascino inatteso e amabile della seduzione, il corpo della donna e la trasmissione persuasiva del corteggiamento. Il germoglio amoroso dei versi manifesta l’origine compiuta della passione, unisce la spiritualità e la carnalità, nella sensualità dell’attesa, nella ricerca costante dell’universo di senso, nel carattere pulsionale dell’inconscio. L’eros, in Marco Galvagni, è sempre una rifrazione sincera verso la bellezza, un indicatore elegante e discreto dell’orizzonte segreto della volontà amatoria. “Sogno d’amore” coglie l’intensità vitale nell’ascolto estasiato del tempo, nella voce saggia del poeta che si affida al fascino originario del destino per decifrare la relazione ammaliante con il mondo. La silloge si compone anche di poesie scelte, riunite nella memoria affettiva, dalle tematiche intimiste, collegate allo strumento letterario di restituzione dei ricordi, nel silenzio della nostalgia. L’orientamento poetico di Marco Galvagni riconsegna alla parola penetrante e fremente l’energia assorta nel balsamo ipnotico dell’immaginazione, sublima l’entusiasmo e la delicatezza dell’ispirazione, evidenzia il beneficio della luce dell’inchiostro gettato su ogni pagina bianca della vita. Il poeta rivolge la sua infuocata e sapiente riflessione sulla natura umana nel vincolo reciproco della speranza, ammette la vulnerabilità della chimera ma continua ad assaporare il dolce spirito del rituale attraente nella necessità d’amare, nelle corde di un cammino memorabile verso la nobile esigenza del piacere. La verità rappresentativa del coinvolgimento, la risonanza intuitiva degli insegnamenti d’amore, traducono la direzione dell’approccio con le tonalità sentimentali dell’essere: “Perché l’amore, mentre la vita ci incalza, /è semplicemente un’onda alta sopra le onde.” (Pablo Neruda)

Rita Bompadre – Centro di Lettura “Arturo Piatti” https://www.facebook.com/centroletturaarturopiatti/

UN’ALBA DI NEVE

In un’alba di neve, bagnata da un sogno e da aghi di pioggia,

un’alba di miracolose resurrezioni di farfalle,

tu, prima stella da qui all’infinito,

sei avvolta in una carezza di luce –

io felice per averti trovata

fra le crepe di uno specchio.

Sbagliando strada ma arrivando lo stesso alla neve

in quell’inverno vestito di sorrisi

appena accarezzato il colore dei nostri pensieri

era come se già piovessero –

per un incantesimo triste della brezza del tempo-

i primi fiocchi del nostro ultimo arcobaleno.

LA LEGGE DEL TUO SORRISO

E’ stata la tua legge del sorriso

a tramutare in fronde le foglie del pianto,

un movimento fiorito di luce

a far cadere dal cielo fili dorati

come la leggiadria della tua chioma.

Al primo raggio le tue orbite percorrono

deserti e vulcani, sei però rosa selvatica

la cui essenza mordi piangendo

perché il seme del tuo ovario cadde nella terra-

presto aspirerai profumo di gelsomini

decidendo nell’estate imminente

il colore del nostro oceano complice della schiuma.

Riposa la tua schiena morbida,

il mappamondo del tuo petto,

i petali profumati della tua forma di dea,

entra femminea nei miei sogni-

solo allora sento che scendi dall’albero ombroso,

che passa dal mio amore la cascata del cielo,

e che tu, essendo fiamma di fuoco minerale,

mi concedi il ramo imprescindibile e vita d’oro.

Forse tu, compagna, sei figlia dei riflessi delle stelle e delle fiamme,

rammento come uscisti dalle foglie del fuoco,

sei ancora pane della selva, cenere del grano e dell’orzo.

Amore mio, mia forte colomba, mia stella di sabbia

con la sicurezza d’una stirpe di carta,

giunta alla guerra della mia anima bruciante,

marcerò ora e sempre in quella selva circondato d’animali feriti

accordando i passi al mio delirio

perché ormai svetta la cupola della tua torre.

LO SPOSALIZIO

Scintillio di stella ocra,

rosa selvatica della mia terra

bella e luccicante come un petalo di luna

che amo in ogni onda della mia vita.

Sei la mia lancetta delle ore,

papavero rampicante, dolce garofano

sinché non muterai il mio cuore

dal lutto al fuoco.

Giungesti e io scrissi lettere brucianti:

volarono ardendo sulla tua fronte,

sulla tua pelle di ciclamino,

sull’alfabeto d’oro delle tue colline.

Ora sarei felice come un bimbo

con l’aria e la terra,

con la tua bocca di rose

sarei felice con te.

La purezza della tua anima

candida come un giglio

è fiamma d’un anello d’oro

che ti porgerò come dono nuziale.